Las TIC ya no son el futuro, ya son nuestro presente
Aún recuerdo cuando empezé a estudiar inglés, era por el año 1988. Mi profesor de entonces insistía en que en unos años cada alumno tendría su propio ordenador y que no haría falta ir a clase para aprender, sino que desde casa, la gente podría estudiar, comprar, hablar, leer, etc.
Para mi todas aquellas palabras me parecían un cuento, pero una década después de oírlas, ya empezaban a ser una realidad.
Hoy, casi dos décadas después, la profesora soy yo y quiero colaborar a que aquel cuento se cumpla. Tenemos que aprender a usar las nuevas tecnologías para que nuestros alumnos no tengan que venir a clase si no pueden, sino que desde cualquier parte del mundo, puedan seguir los cursos que se les ofrecen y puedan aprender y encontrar toda la información que necesitan a través de internet.
Para mi todas aquellas palabras me parecían un cuento, pero una década después de oírlas, ya empezaban a ser una realidad.
Hoy, casi dos décadas después, la profesora soy yo y quiero colaborar a que aquel cuento se cumpla. Tenemos que aprender a usar las nuevas tecnologías para que nuestros alumnos no tengan que venir a clase si no pueden, sino que desde cualquier parte del mundo, puedan seguir los cursos que se les ofrecen y puedan aprender y encontrar toda la información que necesitan a través de internet.

1 Comments:
¡Y qué razón tienes!
Yo también estaba pensando en cuántos años hace que tengo acceso a Internet y he contado ¡siete! y esto no es que vaya rápido, sino que lo definiría como fugaz. No da tiempo de absorver todo lo que nos llega a las manos. Esto sin duda es positivo, puesto que el enriquecimiento siempre lo es. Sin embargo, se puede caer en la tentación, deslumbrados por el tesoro, de usar las TIC tan sólo por eso: por ser TIC. La clave, creo yo, está en poder discernir entre lo que verdaderamente es positivo para la enseñanza de una lengua y lo que es paja, lo que se usa, no en pocas ocasiones, como adorno y floritura. Siempre digo que el éxito de un buen uso, quizá aplicable a otras muchas cuestiones de la vida, es el complemento: una de TIC y una de CHA (Comunicación Humana en el Aula, perdonad el neologismo; no es más que una pequeña broma). si bien es verdad que mediante las (nuevas o no tan nuevas) tecnologías se puede llegar a un grado considerable de intimidad y complicidad, las personas, y en especial nuestra cultura, muchas veces necesitan del contacto y el estudiante se siente reconfortado con esta relación, tanto con el profesor como con los demás alumnos.A menudo, esta relación se convierte en el principal aliciente de los estudiantes, por lo que no nos debemos olvidar de ello.
Victoria Cendagorta
Publicar un comentario en la entrada
<< Home